Esta semana me decidí a incluir algo de ejercicio a la rutina, algo que de entrada digo que fue un error. No es que me duelan sobremanera las piernas, que mis agujetas tuve, sino que realmente fue una experiencia horrible. Caminar a velocidad de comercial -dícese de la velocidad rápida que usan los comerciales con maletín en mano que van de un cliente a otro dando zancadas absurdamente largas y rápidas recargándose los abductores, los gemelos y la foto del DNI- es un deporte que sirve para iniciarse en la rutina de ejercicios cuando el peso del abdómen es superior al del resto del cuerpo junto, pero los especímenes que pululan junto a ti se pueden clasificar entre:Novatos: gente que acaba de llegar del Decathlon con el chandal recién comprado, banda para controlar la caida de sudor en la frente, las muñecas, los tobillos, la cintura, los hombros y la boca. Personas que van a velocidad de paseo dominguero pero dando brinquitos ridículos y respirando como si de un parto se tratara, respiración profunda por la naríz y desinflación absoluta hasta la pérdida de conocmiento por la boca.
Chulitos: tribu de personajes todos enfundados en licras negras y sweater de nobuk y relleno de plumas de patode 8kg de peso marca Burberry. Ipod colgando y cronómetro de Lorus con alerta de sobre exitación con politono de Bach.
Profesionales: pantalones demasiados cortos para ser conseguidos en ninguna tienda después del año 1984, zapatos blancos con suela demasiado grande para el zapato, camiseta de asillas blanca semitransparente.
Indepednientemente del grupo en cuestión todos llevan la misma cara, una cara de dolor que no puede ser sana, ceño fruncido, comisuras estiradas, fosas nasales hiperdilatadas, despeinados (aún siendo calvos da esa impresión) y todos al unísono sufren un desprendimiento momentáneo de la piel de la cara a cada paso/zancada realizada. Esta imagen, repito, no puede ser sana.... hay algo que no va bien, algo, en el concepto de ejercicio que se ha obviado a través de los años. Poner esa cara de sufrimiento no puede ser sinónimo de salud.




