Hace un par de años sucumbimos a la tecnología y adquirimos una Nintendo Wii, luego el Wii Fit porque mi esposa quería hacer ejercicio y era "más barato que un gimnasio" esposa negociando conmigo dixit.
El cacharrito de marras es simpático, es original y novedoso. El Wii Fit no. Le tenía rabia hasta hace unos días, poco a poco vamos solventando nuestras diferencias. Nuestra presentación fue accidentada y muy virulenta por su parte, un atropello diría yo.
No va la dichosa maquinita y cuando me peso me dice "oye, no se vale que se suban dos al Wii Fit. Bájense, bájense". Destrucción absoluta y total de mi autoestima aparte, me sentí insultado, mi primera reacción fue mirar al suelo a ver si alguien, sin saberlo, estaba apoyándose en la tablita para hacerme la burla, pero al girar 360º entendí que la máquina, sin casi conocerme me había insultado sin venir a cuento.
Ayer, después de un intenso mes de dieta sin ejercicio mi esposa me pidió que volviera a intentarlo, que le diera una segunda oportunidad.
O la maquinita se olvidó de mi, o ha aprendido modales o yo he rebajado un buen puñado de kilos en un mes de dieta.
Como diría un vaquero.... Yoohoooooo!!!!
Y se acabó el 2011
Hace 1 mes.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada